LÁTEX




Alergia al látex

El látex se obtiene de los árboles de caucho, que se encuentran en algunos países tropicales. De dichos árboles se obtiene un líquido que, posteriormente es empleado en la fabricación de diferentes productos y utensilios de utilización habitual en nuestras casas y en diferentes ambientes laborales. Por ejemplo: chupetes y tetinas para los biberones, guantes de uso doméstico y sanitario, preservativos, globos, juguetes de goma para los más pequeños, mando del televisor, suelas de los zapatos, gomas de borrar, sondas urinarias, esparadrapos, tiritas, etc.

Los de mayor riesgo son aquellos de goma blanda y elástica: preservativos, guantes y globos, entre otros, y aquellos que más se manipulan, al ser los que más partículas de látex liberan.

Afortunadamente, hay sustitutos para todos estos artículos que no están hechos de látex.

¿Qué es la alergia al látex?

Viene causada por una reacción alérgica que presentan algunas personas a la proteína del caucho. Dicha reacción puede manifestarse de forma leve, con presencia de estornudos o, picor, sarpullido, urticaria, lagrimeo, o tener consecuencias más severas, como dificultad para respirar, opresión en el pecho. Los casos más graves pueden provocar un shock anafiláctico, que precisa que la persona afectada sea atendida con urgencia por un enfermero o médico, para poderle administrar la medicación correspondiente y evitar su muerte.

En un shock anafiláctico el paciente presenta dificultad para respirar, náuseas, vómitos, mareos, y puede sufrir una pérdida de consciencia inmediata, que es irreversible si no se actúa con rapidez.

En aquellos lugares donde se utilizan guantes de látex el aire suele estar cargado con partículas de látex. Ello es debido a que el polvo de almidón de maíz con contienen los guantes para facilitar la introducción de las manos se libera al aire al quitarse los guantes, arrastrando partículas de latex que están adheridas al polvo. Un guante de látex contiene gran cantidad de látex, frente a otros productos que presentan menos concentración en su composición, por lo que es menos probable que causen problemas.

Las personas alérgicas al látex que por su ocupación necesitan utilizar guantes pueden presentar llagas, zonas enrojecidas o grietas en las manos. Hoy en día existen alternativas como, por ejemplo, los guantes de nitrilo, que están siendo utilizados con mayor frecuencia en los centros sanitarios.

Causas de la alergia al látex

El látex está presente en todos sitios. Si miramos a nuestro alrededor identificaremos muchos utensilios y artículos que contienen este producto del caucho. Se calcula que hay más de 40.000 artículos que lo contienen.  La incidencia de esta afección es mayor entre los profesionales sanitarios y aquellos que trabajan en la industria del caucho.  Al parecer, hay un mayor riesgo de padecerla en aquellas personas que han tenido muchas intervenciones quirúrgicas, sobre todo en su infancia (enfermedades urovesicales congénitas) . También son más propensas las personas que tienen espina bífida y las que padecen alergias alimentarias.

Esto es debido a que algunas proteínas del caucho son similares a las proteínas de los alimentos. De hecho, hay ciertos alimentos que también pueden causar una reacción alérgica en personas que son alérgicas al látex. Entre estos alimentos se encontrarían:  el plátano, las castañas, el aguacate, los kiwis y la fruta de la pasión, por citar algunos.




¿Cómo se diagnostica la alergia al látex?

En caso de que sospeche que tiene alergia al látex debe consultar con su médico, que confirmará el diagnóstico efectuando una analítica de sangre. También es posible efectuar pruebas cutáneas en una consulta de Alergología, donde el paciente estará vigilado de cerca por si se pudiera producir una reacción grave que requiriera asistencia inmediata. Si se confirma la alergia, el alergólogo le indicará aquellos medicamentos que pueden irle bien: corticoides, antihistamínicos, epinefrina, etc.

¿Se puede prevenir o evitar la alergia al látex?

Si usted es un trabajador de la salud o un paciente, todos a su alrededor deben usar guantes de látex sin polvo o guantes que no sean de látex. Afortunadamente, los guantes de látex están desapareciendo de los centros sanitarios en España.

Es recomendable que su alergia al látex aparezca claramente destacada en su historial clínico. No olvide comunicarlo a cuantas personas sea necesario en caso de precisar asistencia sanitaria. Puede ser recomendable llevar una pulsera o cadena en el cuello donde se indique que padece una alergia importante al látex. Es más que recomendable obtener una receta para que pueda adquirir una pluma de autoinyección de epinefrina. Su médico o enfermero le enseñará como debe utilizarla. En caso de reacción grave, autoinyectarse este fármaco le puede salvar la vida.

Si acudimos a comedores de empresa o restaurantes, debemos asegurarnos de que el personal que trabaja allí no utiliza guantes de látex.

A nivel doméstico, evitaremos tener ficus, ponsetias y otras plantas que desprenden “leche” al estrujar sus hojas o rasgar el tallo. La similitud de este látex con el del caucho natural podría provocar reacciones.

Tratamiento de la alergia al látex

Existe una vacuna e inmunoterapia contra el látex, aunque lo más eficaz es evitar el contacto con este producto y vigilar qué artículos a nuestro alrededor pueden causarnos problemas para sustituirlos por otros de diferente composición.



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